LA POLÍTICA DEBE ADELANTARSE

54727945_2358337884387546_2772663163529723904_o.jpg
La política comunicacional de cambiemos, se basa en, además de tener en su primera línea de ataque a provocadores profesionales cuyo deporte es vomitar odio (ahora amplificado por algoritmos), quitarle bienes patrimoniales a la clase media y negociarlos por bienes simbólicos: sindicalistas presos, dirigentes kirchneristas procesados, mayor transparencia, lucha “contra la corrupción…”. Y esto es lo que la ministra hace en La Nación ahora mismo.
Sin embargo, esta caracterización no es sólo aplicable al macrismo, en tanto las hiperabundantes caracterizaciones de algunos referentes opositores acerca del evidente colapso autoinfligido por el gobierno actual, con mayores o menores gradientes poéticos, no constiyen (no constituyen) propuestas políticas, sino (también) bienes simbólicos bajo la forma de ideas que tienen por función reconfirmar posturas de los ya convencidos.
La neurosis colectiva crece. Por eso, la política tiene que adelantarse al colapso indetenible que sobrevendrá, salir de la competencia de diagnósticos, y hablar más allá de la endogamia y el internismo, y elaborar cuanto antes un discurso y una propuesta representativa de lo suficiente para tener éxito colectivo sobre este plan de saqueo y corrosión sistemática que gobierna.
Dada la gravedad de las circunstancias macroeconómicas, el “hay que dejarlo terminar” suena ya casi como un voluntarismo mal formulado. Sucede que los muchachos cambiemitas se las arreglan para que eso se esté volviendo cada vez más improbable. Porque el tiempo es tirano, y sobre todo con quien es tirano con él. Por eso el tiempo ha puesto en valor aquello de que “para saber cómo es, al rengo hay que dejarlo caminar”. Y Mauricio camina, pero ya nadie parece querer prestarle andador.
Sin embargo, insisto en que el decaimiento de la imagen de Macri no debe ser el árbol que tape el bosque del análisis. Las proyecciones basadas en el nivel de insatisfacción de ciertos sectores con la actualidad, esconden que en realidad no sólo crece el rechazo a las políticas implementadas por el gobierno, sino a la política como actividad.
Por fuera de todo análisis tradicional que busca cierta racionalidad, cierta “vocación de gobernabilidad” en el gobierno, la apuesta indirecta del macrismo ha sido siempre el crecimiento de la antipolítica, mandato globalista que está entre sus inconfesables objetivos culturales, porque la anomia que sobreviene a este tipo de crisis, es un terreno ávido para la pedagogía neoliberal y la modificación sustancial de las conductas colectivas. Eso no es bueno para nadie, excepto para quienes tienen ganas de cubrir con represión la falta de rumbo, que se sabe cómo termina, pero no cuando. En este sentido, la abundancia de comentarios más inocentes que racionales, más emocionales que inteligentes, del tipo “que se pudra así esto termina de una vez”, no tienen en cuenta un dato objetivo: la realidad no sólo se compone de esos demandantes observadores.
La política debe adelantarse y generar los consensos opositores necesarios para evitar la anomia planificada que desgarre el tejido social. La política debe tener la suficiente vocación de amplitud para tener éxito, porque tener razón no tiene la menor relevancia en este momento. La política debe adelantarse y cumplir su función social, que no es la de regodearse en diagnósticos, sino la de plantear posibles soluciones.
Marcos Domínguez

*El autor es Licenciado en Sociología por la Universidad de Buenos Aires

One response to “LA POLÍTICA DEBE ADELANTARSE

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s