Breves apuntes sobre CFK y comunicación política

Por Marcos Domínguez (*)

“Cristina se fué del peronismo”, es la repetida muletilla con la que referentes y militantes de otros espacios califican la fundación del nuevo instrumento electoral liderado por la ex presidenta.Vale reflexionar, quizás, acerca de si Cristina, simplemente, no cometió el error confundir la estética de la identidad política del peronismo (movimiento en el que milita hace 40 años) con la fechitización de su tradicional instrumento electoral (PJ). Desde aquí diremos que adaptó al peronismo (a una de sus corrientes internas) a las nuevas estéticas de comunicación. Es claro que en tiempos de desplazamiento de lo ideológico a lo emocional, fragmentación electoral, volatilidad, demoscopía, y formación política fast food, el diseño comunicacional de un espacio nacional no puede ser el de 1945.

Desde las pasadas elecciones optó por modificar su esquema comunicacional, debido a que las lealtades electorales se orientan hoy más por lo personal (que es siempre político) que por lo partidario.

Cristina orienta su comunicacion a buscar los votos de ese sector al que representó muy bien en los Spots de 2017 (“los agredidos por el macrismo”), pero al que todavía no ha logrado efectivamente sumar a su base electoral. En este sentido, vale decir que la comunicación no resuelve la endogamia política, ya que sólo trazando acuerdos que trasciendan el propio espacio es posible ampliar la base electoral de una fuerza.

Formas y contenido, contenido y formas convergen tácticamente cuando la representación política se expresa en las urnas. El más potente lugar de enunciación opositor está definido, lo que no garantiza suficiente volumen electoral para ganar una elección. No obstante, lo claro en estas instancias es que la hipótesis de que la crisis económica resolverá la crisis política, que deriva en reducir a la oposición al mero papel de correa de transmisión de malas noticias, debería ya ser desechada.

La estética “ciudadana” es la apuesta de para apelar al carácter aspiracional del electorado bonaerense, carácter con el que el macrismo trabaja desde hace tiempo. A través de un nuevo dispositivo estético CFK puso en juego su capacidad de representar electoralmente a un sujeto político de carne y hueso, no sólo a un sujeto comunicacional.

Proximidad. Tacto. Mensaje colectivo personal. Contención. Esperanza. Futuro. En suma, nos resulta interesante esta faceta comunicacional de la ex presidenta porque intenta, desde esta dimensión importante de la política, demostrar vocación de representar.

*El autor de todos los artículos de este blog es Licenciado en Sociología (UBA)

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