Te agradezco la pregunta, Luis…

A lo largo de casi dos horas, el portal Infobae mostró una intervención mediática muy esperada, la de Cristina Fernández de Kirchner en un medio extremadamente parcial.

 

Descontracturada, fué clara y contundente al manifestar su candidatura, aclarando en simultáneo que no sería un obstáculo (si así lo entendiese el anchisimo espacio nacional-popular) de cara a 2019.

Durante casi toda la entrevista, el periodista cayó varias veces en la tentación del debate, corriendose de la misión natural de entrevistar. Plagado de (débiles) preguntas retóricas que pendularon en el flanco Iran-Nisman-Corrupción, Luis Novaresio pretendió cercar a la entrevistada a fuerza de falacias argumentativas de potente efecto sólo cuando no hay contraargumentación robusta del otro lado. Sucede que, en este caso, la ex presidenta ofreció contundentes respuestas embebidas de política en sentido estricto, poniendo en el centro su jerarquía de dirigente, y dejando al descubierto la “mano invisible” del poder mediático que cierta saña irreverente de Novaresio no ayudó a ocultar.

A favor del incisivo periodista santafesino, y al margen de que su mejor negocio hubiese sido tratar de entrevistarla en lugar de entrar en una competencia de chicanas, hay que señalar que habiendo tanto compadrito con el código penal bajo el brazo para meterla presa por Twitter, y habiendo tanto estratega que alquila el manual de Napoleón para enseñarle política, el bofeteado Luis por lo menos “se le animó” al cara a cara. Como Mcgregor ante Mayweather, también, como en esa pelea, la centralidad era el prestigio del boxeo, y no tanto la ridiculizacion del que se le animó.

 

“Cristina se fué del peronismo”, fue la repetida muletilla con la que referentes y militantes de otros espacios calificaron la fundación del nuevo instrumento electoral liderado por la candidata de Unidad Ciudadana. Novaresio también incurrió en esta muletilla, pero la referente más importante del peronismo actual se ubicó impermeable a la discusión confusa y sin sentido sobre derechas e izquierdas al interior del movimiento, definiéndose (una vez más)  como “peronista”, lo cual también es un hecho de gran importancia política.

 

Tal vez el episodio mediático de hoy sirva para  que este “reclamo” comience a mermar en el interior del movimiento, en tanto refuerza el argumento sostenido aquí, que señala que Cristina simplemente no cometió el error confundir la identidad política del peronismo con la fechitización de su tradicional instrumento electoral (PJ) y pudo adaptar al peronismo a las nuevas estéticas de comunicación e interpelación.

Por su parte, el llamado al” diálogo público” de la ex mandataria obedeció a una sensata lectura de cierto hartazgo de buena parte del tejido social con la tónica de la confrontación, y se mostró en línea con la esencia del llamado a la “cultura del encuentro”, expresado por el Papa Francisco en reiteradas ocasiones.
 

Se ha dicho en este blog que, en el acontecer cotidiano, es innegable que la palabra pública va perdiendo valor en ese teatro a ciegas, donde el espectador (ciudadano/trabajador/votante) recibe los mensajes digitados desde las bocas de expendio mediáticas en un torrente de sobreinformación compulsiva y desjerarquizada. Por eso la pieza comunicacional generada hoy puede servir para que esos espectadores  revean algunos de sus prejuicios, generados por un dispositivo que envilece conciencias.

 

En este sentido, se ha dicho también aquí que la posverdad no es un golpe de suerte, sino que ordena quirúrgicamente los mensajes digitados desde las bocas de expendio mediáticas en un organizado torrente de sobreinformación compulsiva y desjerarquizada, que mantiene a salvo su negocio y el de el sector dominante: que todo permanezca licuado, confuso, para “desempatar” siempre a favor del equipo amarillo. Sin embargo, hoy fue 5 a 0 a favor de Cristina, y en condición de visitante.

 

Para finalizar, y ante la recurrente compulsión de los adictos a la gambeta autocrítica por señalar, a minutos de finalizada la entrevista, la predecible lectura de que “no sirve porque solo convence a los convencidos”, diremos que desde lo comunicacional fue necesaria, y desde lo político, positiva.

 

Si se parte de asentir, de dar por perdida esa pelea contra la posverdad, si la política no ofrece tan siquiera una búsqueda de la verdad cuando participa de un ecosistema mediático que no la ofrece, entonces la batalla arranca perdida; esa fue la batalla que hoy dió (y ganó) Cristina Fernández de Kirchner, y volvió a jerarquizar la política, más allá de los efectos colaterales sobre el electorado.

Un comentario en “Te agradezco la pregunta, Luis…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s